Copa de la Liga 2024. Boca cayó ante Lanús en el sur y en la previa del superclásico

El "Xeneize" cayó 2-1 ante el "Granate" en el sur del Gran Buenos Aires y espera cambiar la imagen ante River en siete días. Con tantos de Walter Bou (14m PT) y Lotti (31m ST), el conjunto local superó a los dirigidos por Diego Martínez, que tuvo el descuento de Blondel (50m PT), pero no alcanzó.

19-02-2024

El final tiene alta tensión en la Fortaleza. El gol de Lucas Blondel, de repente, deja sin aliento a esos hinchas que ya se relamían con la victoria. Sin embargo, la noche tiene color granate. Porque ese zurdazo postrero, el descuento, es apenas un espasmo de la peor versión azul y oro. Justo antes del Superclásico, Boca pierde en el Sur, pero deja un sabor mucho más amargo que ese resultado. El juego, la falta de contundencia, el irreconocible Edinson Cavani, las pocas respuestas de Diego Martínez desde los cambios. Sí, un combo negativo que añade presión a la cita del domingo en Núñez.

Lanús jugó un tiempo, le alcanzó para sacar ventaja, pero hizo todo el gasto. Y cuando parecía que Boca llegaría al empate por decantación en el complemento, Ricardo Zielinski metió dos cambios clave y mostró toda la efectividad de su equipo. Entre Ramiro Cabrera y Augusto Lotti aumentaron la ventaja y le dieron certezas a los hinchas, que desataron su locura, más allá del 2 a 1, y pidieron vencer a Banfield.

Ocurrió en el final del primer tiempo, casi en tiempo adicionado. Equi Fernández tomó la pelota, se asomó a la mitad de la cancha, la pisó y como no encontró un receptor, jugó atrás para Nicolás Figal. El zaguero dudó y terminó haciendo un pase rasante al costado que se perdió en un lateral. Fue una jugada testigo del desconcierto de Boca.

Lanús se lo llevó por delante desde el comienzo. Mostró una gran intensidad en la presión y disciplina en la marca al punto de transformarse en un rival incómodo. Y encontró el gol muy rápido, después de una gran recuperación de Luciano Boggio, una asistencia quirúrgica de Raúl Loaiza y una definición notable de Walter Bou, que sacudió de media distancia y venció la resistencia de Sergio Romero.

En esos tres futbolistas, protagonistas de la apertura del marcador, y Felipe Peña Biafore es posible explicar el resultado y el desarrollo del primer tiempo. El mediocampo de Lanús tuvo todo lo que necesita un buen equipo de fútbol: músculo, corazón y precisión. Y en este contexto, sufrió Boca. Porque nunca pudo hacer pie. Equi Fernández y Cristian Medina, recién llegados del Preolímpico de Venezuela, no estuvieron a la altura de sus antecedentes. Fallaron en la gestación y no aportaron quite.

Entonces, Boca se diluyó ante el vendaval granate. Volaba Lanús. Por afuera con las trepadas de Brian Aguirre y Julio Soler, pero fundamentalmente con un circuito muy bien pensado por el Ruso Zielinski e impecablemente ejecutado por el eje Loaiza-Peña Biafore-Boggio.

Boca nunca halló los caminos en esa etapa inicial. Tuvo alguna mejoría cuando Medina pasó a la izquierda y Kevin Zenón se movió a la derecha. Entonces, liberó el carril para Marcelo Saracchi, que terminó mal todas las jugadas. Tuvo una posibilidad clara el uruguayo, pero disparó cruzado a las manos de Lucas Acosta.

La más clara de Boca se dio a través de un centro de Zenón que Lucas Janson cabeceó en la puerta del área chica y encontró una extraordinaria respuesta de Acosta, que voló y evitó el empate. Fue la única vez que Ezequiel Muñoz y Abel Luciatti perdieron en el cielo del área. Después, ganaron todas. Incluso al abucheado Cristian Lema.

Bou tuvo el segundo en el final de esa primera etapa, pero definió apenas desviado cuando achicó Chiquito tras un pase de Boggio. Miguel Merentiel pudo lograr el empate, pero su disparo se perdió por encima del travesaño. El uruguayo intervino muy poco. Todo un síntoma de los problemas que mostró Boca. Nunca pudo alimentar a su carta de gol.

En el segundo tiempo, todo cambio. Boca tuvo otra actitud. Se soltó Medina, aun con sus imprecisiones. Se hizo cargo de la pelota Zenón. Se proyectó Advíncula. Pero apareció Acosta, otra vez, para abortar un cabezazo de Janson.

Martínez sacó al ex Vélez, que se había mostrado peligroso. Entró Cavani. Retrocedió Merentiel. Arriesgó con Bullaude por Campuzano. Pero la más clara fue un remate cruzado del peruano que controló Acosta. El uruguayo falló debajo del arco un cabezazo que en sus tiempos europeos hubiera sido un inequívoco grito de gol.

Y Lanús lo liquidó con otra recuperación de Boggio, el centro atrás Carrera y la arremetida de Lotti. Langoni entró tarde. El gol de Blondel no alcanzó y lo espera River, nada menos.

Autor: Clarin