Crisis alimentaria. Familias endeudadas para la comida del día
En una reciente entrevista con Radionord, Ricardo Cáceres, vicepresidente de la Cámara Argentina de Supermercados, abordó las preocupantes dinámicas de precios que enfrenta el sector alimentario en el país.
06-08-2025
Según Cáceres, hay un aumento constante en los precios de los productos, que oscilan entre un 4% y un 10%, a medida que las industrias alimenticias encuentran nuevos pretextos para ajustar sus tarifas.
“Hasta ahora, muchos supermercados no están tomando los precios en forma estricta; estamos intentando comprender hasta cuándo podremos manejar nuestro stock sin descapitalizarnos”, explicó Cáceres. La situación empeoró con el reciente aumento del dólar, que ha vuelto a estar en el centro de la discusión, tras un año de fluctuaciones en los precios de combustibles, energía y salarios. “Es curioso cómo las industrias alimenticias siempre tienen un nuevo argumento para sus aumentos”, comentó, refiriéndose a la falta de justificación para los incrementos.
A pesar de la presión de los proveedores para que se ajusten los precios, Cáceres aseguró que desde la Cámara se están realizando esfuerzos para evitar estas remarcaciones, especialmente en un contexto de caída del consumo. “El problema radica en que, aunque muchos de nosotros no queremos incrementar los precios, tenemos compromisos que cumplir, como los sueldos. Pero el ingreso de los consumidores sigue siendo el mismo”, expresó.
Los cambios en el comportamiento del consumidor también son evidentes. “Cada vez más, los compradores recurren a ofertas y a productos con segundas marcas, que son simplemente mercadería de igual calidad pero con un nombre diferente”, indicó Cáceres.
También advirtió sobre las diferencias de precios entre los supermercados de la capital y los de la provincia. “En el interior, los productos pueden ser más caros que en la capital. Esto ha llevado a que muchos consumidores se desplacen a Corrientes para abastecerse en mayoristas, buscando precios más competitivos”, argumentó.
“Los mayoristas también enfrentan dificultades similares a las nuestras. Sin embargo, en el interior, los supermercados están obligados a competir más intensamente que en la capital, donde la competencia es feroz”, concluyó Cáceres.