Endeudados. En 12 meses se duplicó la morosidad en tarjetas de crédito

La situación económica sigue golpeando los bolsillos de miles de familias en Argentina. En diálogo con Radionord, el contador público Santiago Merino (MP. 3619) analizó el preocupante incremento de la morosidad en el pago de tarjetas de crédito.

16-08-2025


Santiago Merino (contador público) Tema: Morosidad de tarjeta

“Últimamente se publicaron informes de distintas consultoras que indican un aumento en la morosidad de las tarjetas. Y esto está directamente relacionado con el estancamiento del salario real. Si bien la inflación ha mostrado cierta desaceleración respecto a 2023, los ingresos no acompañan ese ritmo”, explicó Merino.

En este contexto, el uso de la tarjeta de crédito dejó de ser una herramienta para financiar consumos puntuales y se convirtió, en muchos casos, en un salvavidas para cubrir necesidades básicas. “Muchas personas recurren a las tarjetas simplemente para poder subsistir, para hacer las compras del día a día. Eso evidencia la profundidad de la crisis”, advirtió.

Sin embargo, el contador advirtió sobre un principio clave en finanzas personales: “El plazo de financiación no debería ser mayor al tiempo en el que se consume el bien o servicio”. En otras palabras, endeudarse en cuotas para productos de consumo inmediato —como alimentos— genera un desbalance aún mayor en los meses siguientes.

Al recibir el resumen de la tarjeta, se presentan varias alternativas:

Pago total del resumen: lo ideal, ya que evita intereses y mantiene la tarjeta habilitada.

Pago mínimo: suele representar solo el 10% del total. La diferencia queda como deuda y genera intereses elevados.

Pago parcial por encima del mínimo: también deja una parte del resumen como deuda, con intereses acumulables.

No pagar: la peor opción, ya que implica entrar en mora, con suspensión de la tarjeta, intereses punitorios y penalidades.

“El no pago, ni siquiera del mínimo, es lo más riesgoso. Además de la suspensión del servicio, se generan intereses y multas que agravan la situación”, advirtió el profesional.

Aunque reconoce que muchas veces “no hay otra alternativa” que financiarse, insistió en la importancia del orden en las finanzas personales. “Es fundamental mejorar nuestros hábitos de consumo, organizar nuestros ingresos y gastos, y ajustar en lo posible para tener tranquilidad financiera”, sostuvo.

Entre las recomendaciones que brindó, se destacan:

Evaluar gastos prescindibles y priorizar los esenciales.

Cambiar de marcas o modificar hábitos de consumo.

Buscar nuevas fuentes de ingreso complementarias.

Establecer un presupuesto mensual realista y sostenible.

La economía, entre señales de mejora y una realidad que no alcanza

En este marco, reconoció que hay ciertos indicadores que muestran una incipiente recuperación económica, pero afirmó que "todavía no alcanza" para aliviar el impacto real en la vida cotidiana de las familias. “Lo que se ve en la calle es otra cosa. Y mientras tanto, el endeudamiento con tarjeta se convierte en la única salida para muchos, con consecuencias que pueden ser graves si no se gestionan con cuidado”, concluyó.

Autor: Dahiana Ruiz Díaz