Inflación de septiembre. Organismos privados advierten una fuerte suba en alimentos
Germán Romero, analista económico, advirtió en Radionord que la inflación de septiembre alcanzó el 2,4%, impulsada por fuertes aumentos en productos clave como lácteos, aceites y harinas.
03-10-2025
Según el informe del Centro de Almaceneros, el 58% de las familias no accede a una alimentación adecuada y las ventas en comercios barriales cayeron un 21% en lo que va del año.
La inflación no da tregua. Según el último relevamiento del Centro de Almaceneros, la suba de precios en septiembre fue del 2,4%, con el rubro alimentos y bebidas sin alcohol liderando los aumentos. “Es un dato alto, especialmente si se considera el contexto salarial. Los sueldos siguen corriendo por detrás de los precios”, afirmó Germán Romero, director del organismo y analista económico, en diálogo con Radio Nord.
Dentro de ese segmento, los lácteos se incrementaron un 7%, mientras que productos básicos como aceites, harinas y sus derivados —incluidos fideos y galletitas— subieron un 10%. En tanto, la carne de pollo y los huevos aumentaron un 4%.
“La mayoría de los alimentos subieron, y sin dudas eso impactó en el índice inflacionario. A excepción de la carne vacuna, que se mantuvo estable en septiembre, pero ya se espera un incremento del 7 al 8% en octubre”, explicó Romero.
El especialista atribuyó parte de los aumentos a la volatilidad del dólar durante el mes, que generó “remarcaciones preventivas” por parte de empresas y distribuidores.
“Cuando el dólar se movió fuerte a mediados de septiembre, hubo aumentos que no se retrotrajeron, a pesar de la posterior baja. Esto es claramente especulación. No existen los aumentos preventivos, son aumentos reales que pagamos todos los consumidores”, denunció.
Una canasta básica por encima del salario promedio
El informe también revela que una familia tipo necesitó $1.563.000 en septiembre para no caer por debajo de la línea de pobreza, mientras que el costo de la canasta básica alimentaria fue de $833.000, umbral de la indigencia.
“Es muchísimo dinero. El salario promedio argentino no alcanza estos montos, y eso genera problemas graves para cubrir necesidades básicas. Muchas familias deben recortar en servicios, ropa y, en los peores casos, hasta en comida”, subrayó Romero.
Más hambre, menos ventas
Los datos del consumo no son más alentadores. Según el relevamiento del Centro de Almaceneros, las ventas en comercios de cercanía —como almacenes, carnicerías, panaderías y verdulerías— cayeron un 9% interanual en septiembre. En lo que va de 2025, la baja acumulada es del 21,6% respecto al mismo período de 2024.
“Esto está directamente ligado al consumo. El 58% de las familias no puede acceder satisfactoriamente a la canasta básica alimentaria. Comen lo que pueden, cuando pueden, y en muchos casos han tenido que suprimir comidas”, alertó Romero.
El informe también recoge testimonios de hogares donde niños y niñas se acuestan sin cenar, alimentándose únicamente con una infusión y pan. “Detrás de los porcentajes hay personas, hay chicos que no están recibiendo la nutrición necesaria para desarrollarse”, enfatizó.
Autor: Diego Aguirre