Quiebre social. Por qué la violencia en adolescentes excede lo familiar

La licenciada en Psicología Camila González Náser (M.P. 587) expuso en Radionord sobre el incremento de la violencia en la población adolescente, un fenómeno que se manifiesta en sus vínculos con pares, familiares y docentes. 

08-11-2025


Camila González Náser (psicóloga) Tema: Violencia en adolescentes

La profesional advirtió que las causas son multifactoriales y reflejan un profundo quiebre en el tejido social. La psicóloga comenzó enfatizando un dato crítico: las estadísticas en relación al bullying siguen creciendo, siendo esta la principal causa de suicidio en chicos en edad escolar. Si bien los profesionales de la salud mental siempre han señalado la incidencia de factores familiares en estas conductas, la lic. González Náser fue categórica al afirmar que el problema se amplio: "Hoy tenemos que decir que las causas son mucho más amplias que solamente las familiares. Vivir en una sociedad violenta como la que vivimos actualmente tiene su impacto”.

La especialista detalló las grietas sociales que sientan las bases de la agresión juvenil:

Aislamiento y Lazo Comunitario Roto: La sociedad actual, que aísla y promueve el individualismo, trae como consecuencia directa la falta de empatía.

Falta de Tolerancia a la Diferencia: La incapacidad de aceptar al "otro" que no encaja en las expectativas propias es un caldo de cultivo para las conductas agresivas.

Desesperanza en el Futuro: La falta de perspectivas y la desesperanza que muestran muchos jóvenes respecto a su porvenir empeoran significativamente la situación emocional.

Modelos de Identificación Fallidos: En la adolescencia, etapa de búsqueda de identidad, muchos jóvenes tienen a su disposición modelos que carecen de valores sólidos.

González Náser también criticó la disociación entre lo que los adultos enseñan y lo que hacen: "Con la palabra queremos enseñar algo a los hijos, por ejemplo, pero que con nuestras conductas mostramos lo opuesto o mostramos indiferencia a lo que sucede al otro."

Un factor determinante en el aumento de la agresividad es el rol de la tecnología en la vida de los adolescentes, cuyas funciones de control de impulsos y autorregulación aún están en desarrollo.

Aumento de la Frustración: El exceso de horas conectados en un "sin fin de aplicaciones o de scrolleo" aumenta la frustración que luego se manifiesta fuera de las pantallas.

Anonimato y Agresión: Las redes sociales, que brindan anonimato y donde impera la sensación de que "está todo permitido y que no hay reglas", se convierten en un terreno propenso para la propagación de la agresión.

Naturalización de Conductas: La exposición constante a contenido que antes era considerado tabú o prohibido para ciertas edades lleva a que ciertas prácticas o conductas violentas se empiecen a naturalizar en la mente de los jóvenes.

Ante este panorama complejo, enfatizó que la responsabilidad recae nuevamente en los adultos. El cambio debe ser inmediato y no discursivo. "Los adultos debemos tomar de nuevo cartas en el asunto para volver a ser modelos de buenas conductas y de empatía, pero ya no a través de la palabra, sino de lo que ven y de lo que escuchan". La clave, concluyó la psicóloga, está en la coherencia y en mostrar activamente los valores que se desean transmitir, reconstruyendo la empatía desde el ejemplo cotidiano.

Autor: Dahiana Ruiz Díaz