5,3% interanual. El consumo familiar ya representa el 70% del PBI argentino

En comunicación con la Redacción de Radionord, el Lic. Federico Martos analizó los últimos datos del INDEC. El consumo privado representa el 70% del PBI, aportando previsibilidad al escenario nacional y regional

19-01-2026

El consumo de los hogares reafirma su rol como la columna vertebral de la economía argentina, representando actualmente siete de cada diez pesos del Producto Bruto Interno (PBI). En diálogo con la Redacción de Radionord, el licenciado Federico Martos analizó el último informe del INDEC (Instituto de Estadística y Censo) correspondiente al tercer trimestre de 2025, señalando que el gasto de las familias es el factor determinante que define el ritmo de la actividad nacional. Según el experto, los datos oficiales marcan un cambio de tendencia tras un largo período de ajustes, posicionando al consumo cotidiano como el motor esencial para sostener la estructura productiva del país.

Durante este período, el consumo privado registró una mejora interanual del 5,3% y un leve avance del 0,2% respecto al trimestre anterior, cifras que, si bien no representan un "boom", indican una clara etapa de consolidación y un respiro para el bolsillo. Martos destacó que estos números sugieren que el piso de la caída del poder adquisitivo ha quedado atrás, dando paso a una estabilización necesaria. No obstante, la recuperación es dispar: mientras sectores como el comercio, los servicios y el turismo muestran signos positivos de reactivación, la industria manufacturera y el servicio doméstico aún enfrentan caídas, reflejando una conducta de cautela en las familias.

La desaceleración de la inflación aparece como el factor clave para transformar este escenario de estabilidad en un crecimiento sostenido. Para el especialista, la baja en el índice de precios no dispara el consumo de forma inmediata, pero devuelve a la sociedad un activo fundamental: la previsibilidad. "Al reducirse la incertidumbre, las familias pueden volver a planificar y recomponer sus expectativas", explicó Martos, subrayando que este clima de mayor orden macroeconómico es el paso previo indispensable para que la demanda interna recupere fuerza y los hogares abandonen la priorización exclusiva de gastos esenciales.

Este panorama nacional proyecta una perspectiva alentadora para las economías regionales, con un impacto directo en la provincia de Corrientes. Debido a que la estructura económica local depende fuertemente del comercio, el turismo y los servicios, la estabilización del mercado interno funciona como un dinamizador del empleo y la actividad regional. En este contexto, una inflación bajo control y el incipiente repunte de la actividad abren una ventana de oportunidad para que el cierre del año y el inicio de 2026 marquen el camino hacia una reactivación económica más robusta en todo el territorio provincial.

Autor: Dahiana Ruiz Díaz