Bajo consumo. El PBI creció un 4,4% pero el consumo familiar no repunta

En diálogo con la Redacción de Radionord, el contador Oscar Acebal (MP. 296) analizó el complejo escenario económico del inicio de 2026.

26-02-2026


Oscar Acebal (contador) Tema: Caída del consumo


El consumo de los hogares argentinos atraviesa un momento de tensión marcado por múltiples factores que operan en simultáneo. Para el contador Oscar Acebal, no existe una razón única detrás de la retracción actual, sino un conjunto de fundamentos que impactan de manera directa en el presupuesto familiar. "La caída del consumo es multicausal; hay datos generales que muestran crecimiento en algunos sectores, pero otros golpean el bolsillo del consumidor", explicó el profesional a la Redacción de Radionord.

Acebal destacó que, según estimaciones preliminares, la economía argentina cerró el año 2025 con un crecimiento promedio del 4,4%, fundamentado principalmente en el desempeño del sector agropecuario. "La economía debe apoyar a los productores agropecuarios por la necesidad crónica de divisas que tiene el país. El agro es quien abastece de dólares a la Argentina", señaló. Asimismo, mencionó que en enero de 2026 se observó una moderación en la caída del ritmo industrial, aunque pidió cautela ante lo que calificó como "datos superficiales" que aún deben consolidarse.

Pese a los indicadores positivos de la macroeconomía, el especialista puso el foco en el impacto de los servicios públicos y los insumos básicos. El aumento de tarifas en subtes, trenes y, fundamentalmente, en los combustibles (nafta y gasoil), genera un efecto cascada que encarece el movimiento de toda la economía. Según Acebal, estos incrementos "más allá de la lógica" actúan como un freno directo a la disponibilidad de dinero para otros bienes de consumo masivo.

Otro factor determinante en la caída del consumo es el "deslizamiento de precios" en alimentos esenciales. El contador advirtió que la inflación está costando más de lo esperado en detenerse, citando como ejemplo los aumentos desmedidos en el precio de la carne vacuna. "Aunque se argumente una alta demanda internacional, el consumidor local no puede convalidar esos precios; tiene que aportar más dinero para el mismo producto, lo que termina perjudicando el consumo de otros bienes", analizó Acebal.

El contador señaló que la complejidad del fenómeno también incluye variables como el cierre de algunas empresas y una transición en el mercado donde todavía no se siente el impacto de la competencia de productos extranjeros. "Es un sistema multicausal: entre las tarifas, los precios de los alimentos y la situación del empleo, el consumidor se ve obligado a reconfigurar su gasto, afectando la tendencia de crecimiento que la inercia económica busca mantener", concluyó.
 

Autor: Dahiana Ruiz Díaz